sus brazos musculados le rodearon la cintura. la atrajo hacia sí, y ella pudo sentir el nitido limite de sus cuerpos entrando en contacto: las piernas entrelazandose, las caderas apretadas, los pechos palpitando al mismo tiempo. daniel la apoyó de espaldas a la barandilla del paseo, y la ciñó contra su cuerpo hasta que ella no pudo moverse, hasta que la tuvo exactamente donde queria.
lo hizo todo sin separar ni in instante sus labios imantados.
luego empezó a besarla de verdad, muy suave al principio, con besos muy delicados en la oreja, y despues siguio con la mandibula, con besos largos, dulces y tiernos hasta llegar al cuello, haciendo que Luce gimiera y echara la cabeza hacia atrás. le estiró un poco el pelo, y ella abrio los ojos y, durante un instante, vio las primeras estrellas que aparecian en la noche. se sintió mas cercana al cielo que nunca.
al final, Daniel volvió a sus labios, y la beso con tanta intensidad... le mordió el labio inferior y a continuacion le pasó la lengua por los dientes. ella abrio mas la boca, desesperada por aceptar a Daniel, ya sin temor a mostrar a las claras lo mucho que lo deseaba y equilibrar con su propia fuerza la fuerza de los besos de él.
tenia arena la boca y entre los dedos de los pies, el viento salobre le habia puesto la piel de gallina y su corazon enamaba un sentimiento dulce y maravilloso.
en aquel momento, habria muerto por él.
él la apartó y la miró, como si quisiera que ella le dijera algo. ella le sonrió y le dio un beso breve en los labios, disfrutando del contacto. no conocia otras palabras, ninguna forma mejor de comunicar lo que sentia, lo que queria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario